
En la antigüedad para hacer deporte se envolvían los pies con lienzos o en su defecto solo usaban los toscos zapatos de diario y en algunas zonas con los pies descalzos se estaba mejor. Lo más parecido a lo que hoy conocemos como zapatillas de deporte se inicio a fines del siglo XVIII, con la fórmula que usaban los fabricantes de caucho para fabricar ruedas de bicicletas, y coches.
Las primeras zapatillas fueron bastante
sencillas, con suela de goma y la parte superior de lona. En Inglaterra las
empezaron a llamar plimsolls, palabra de origen náutico. En Estados Unidos, por
el año 1892, la U.S. Rubber Company creó unas más cómodas y practicas
denominadas sneakers, porque la gente al andar no hacía ruido, y así podrían
sneak up on someone (acercarse sigilosamente a alguna persona).